Clínica fisioterapia san juan de Alicante | FISIOTERAPIA Y ALZHEIMER
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FISIOTERAPIA Y ALZHEIMER

FISIOTERAPIA Y ALZHEIMER

El Alzheimer es una enfermedad degenerativa, que ocasiona la muerte progresiva de las neuronas, provocando la perdida de capacidades de las funciones controladas por el cerebro. És la más común de las demencias y afecta un 7% de personas mayores de 65 años. Sólo en España hay unos 700.000 afectados, y en torno a 8 millones en Europa, siendo la causa de invalidez y dependencia más frecuente en personas mayores.

¿Para qué sirve la fisioterapia en la enfermedad de alzheimer? La fisioterapia se sirve del movimiento, el ejercicio y de medios físicos para conseguir la rehabilitación y la mejora, mantenimiento o restitución de capacidades, así como para mantener la autonomía del enfermo el mayor tiempo posible. Todo ello, aumenta el confort y la calidad de vida del paciente y de su familia.

Hay que tener en cuenta, que existen tres fases en la enfermedad, y evidentemente en cada fase la fisioterapia va actuar con unos objetivos diferentes. En la 1ª fase, el enfermo tiene olvidos, descuida su aspecto personal, cambios de humor, etc. En la 2ª fase, ya presentan desorientación, pérdida de memoria, dificultades en el lenguaje, confusión e inquietud, se suele decir que está en su “mundo”. Y en la última fase, la persona cae en un mutismo, problemas de incontinencia, falta de expresión y dejan de andar. Al ser una enfermedad progresiva, el tratamiento deberá ser personalizado e individualizado, para que en todo momento la persona afectada se le trate según su estado, además de las otras patologías que puedan acarrear.

El objetivo de la fisioterapia es retrasar y paliar los síntomas de la enfermedad, y mantener activa a la persona en el mayor grado y tiempo posible. El tratamiento también estará destinado a ofrecer apoyo a la familia, ya que a medida que la enfermedad evoluciona puede causarle más daño a la familia que al enfermo en sí.

La fisioterapia es de vital importancia para trabajar en el mantenimiento y aprendizaje de:

-Entrenamiento de transferencias (de la cama al sillón, del sillón a levantarse…).
-Prevención de la Incontinencia: llegada al baño…
-El ejercicio, preferentemente matutino, es relajante e inductor del sueño.
-Prevención de deformidades.
-Prevención de úlceras por decúbito: cambios posturales y medidas técnicas.

El fisioterapeuta tiene que tener en cuenta las características de cada paciente, por eso al actuar, debe enseñar al familiar que está siempre con él, como tratarlo:

-Captar siempre la atención del enfermo.
-Dar órdenes sencillas, siempre positivas; mejor “quédate sentado” que “no te levantes”.
– Tener siempre en cuenta el tiempo de reacción, de por sí mas largo en personas mayores. Después de dar una orden no impacientarse y non hacerlo en lugar del paciente.
– Avanzar paso a paso, asegurándose de que tenga bien establecida la rutina o el ejercicio que esté trabajando para pasar a la siguiente
– Cuando el lenguaje hablado falla, utilizar el lenguaje gestual, el tacto. El enfermo siempre entiende el lenguaje afectivo.

Orientaciones generales para las actividades básicas de la vida diaria (AVD)

  • Mantener un horario constante, para todas las actividades cotidianas, teniendo en cuenta las costumbres del enfermo.
  • Ser repetitivos y rutinarios, evitar los cambios y el desorden.
  • Adelantarnos a sus necesidades sin sobreprotegerlos, fomentando su autonomía.
  • Estimular la repetición de gestos cotidianos y que participen en las tareas de auto-cuidado.
  • Simplificar las actividades, todas se descomponen en otras más fáciles que puede que hagan sin ayuda. Repetir las instrucciones en cada paso.
  • Tener en cuenta el trastorno del lenguaje: utilizar frases cortas y sencillas, hablar lentamente.
  • Si no responde a las instrucciones: imitar.
  • Si es necesario: comenzar los movimientos para recordarle como se hace. Dar tiempo, tener paciencia.
  • Animar, elogiar y dar refuerzos positivos en la realización de las tareas.
  • Mantener un entorno estable, seguro, sencillo, orientador y adaptado tanto físico, como familiar.

Pedir el asesoramiento de un profesional (médico o fisioterapeuta) para la evaluación y seguimiento del paciente, así como para la aplicación de ayudas técnicas (andador, muletas,…) es fundamental para la mejora global de la familia.

Francesc Taverner i Torrent

Centre de Fisioterapia FISIOSAN – San Juan-

 



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